The Walking Dead pisa el acelerador en su tercera temporada.

La segunda temporada de The walking dead nos ofreció una de cal y otra de arena. Por una parte hubo una sensación generalizada de que las tramas se alargaron en exceso- la larguísima búsqueda de la niña Sophia o las dudas de Lori con respecto a su maternidad- pero por otra parte, tanto el final de la primera mitad como los dos últimos episodios compensaron esos baches de ritmo y, sobre todo, hicieron olvidar una primera mitad bastante aburrida.

The walking dead funciona mejor cuando hay zombies de por medio, pero achaca mucha falta de interés cuando la historia se centra únicamente en los protagonistas -provocada principalmente porque no hay personajes realmente atractivos ni simpáticos-. Sin embargo, si por algo destaca especialmente esta serie es por la planificación de las secuencias con caminantes. 

La segunda temporada cerró con el esperado enfrentamiento final entre Rick y Shane e introdujo un par de nuevos e interesantes apuntes: la perturbadora aparición de una mujer que lleva encadenados a dos zombies como si fueran sus mascotas y la prisión donde tendrá lugar la acción en esta nueva temporada. Pero el mayor cambio no estuvo provocado por la muerte de Shane ni por las nuevas incorporaciones. Rick, el líder del grupo, ya no es el mismo. En palabras de su personaje, las decisiones ya no se tomarían por consenso porque “ya no es una democracia”. Esta declaración de intenciones hacía presagiar que la dinámica del grupo se vería aún más alterada de ahora en adelante.

El inicio de la tercera temporada da a entender que no estamos exactamente ante una dictadura de Rick, pero ahora lo que cuenta es la opinión del líder, se actúa rápido. Se acabó andarse con tonterías. Así, vemos como el grupo llega a la cárcel, no sin tener que acabar antes con varias hornadas de zombies, y además conocemos el paradero de Andrea.

Si se le pedía a The walking dead que fuera más tenebrosa y que enseñara más caminantes, podemos decir con claridad que los creadores han accedido a esta petición. Más zombies que en ningún otro episodio anterior. Más sangre, más violencia, más decisión y en definitiva, más directa y sin concesiones.

En estos primeros 40 minutos la serie va al grano. Se dedica a crear secuencias de acción con zombies intercaladas con escenas más intimas donde priman los conflictos entre los personajes, y no viceversa. Mientras que en las dos anteriores temporadas había mayoría de episodios en los que las escenas de caminantes servían para amenizar el cotarro, en esta nueva entrega parece ser que las escenas en las que priman los conflictos de los personajes servirán de desahogo para aquellas secuencias en las que prime la pura supervivencia, que de momento son mayoría.

Parece que los responsables de la serie, Glen Mazzara y Robert Kirkman, han decidido pisar el acelerador y no dar respiro a los seguidores de la serie. Esperemos que mantengan el listón durante los 16 episodios que tendrá la tercera temporada. Tarea nada fácil teniendo en cuenta que será más larga que las dos anteriores. De momento, el estreno se convirtió en el episodio más visto en una cadena de cable (la AMC) en la historia de la televisión en EEUU. Casi once millones de espectadores. Tenemos “walkers” para rato.

(Post publicado originalmente en: http://www.splusmagazine.com/tv/the-walking-dead-pisa-el-acelerador-en-su-tercera-temporada/ )

Deja un comentario

Archivado bajo Clímax

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s